Bobo: la huella que lo empezó todo
El origen de todo: la huella de Bobo El comienzo de todo Todo lo que somos hoy comenzó con él: Bobo , mi primer Beagle, mi maestro sin palabras. Bobo llegó a mi vida sin que yo supiera realmente lo que significaba compartirla con un perro, y mucho menos con un Beagle. No conocía la raza, no sabía lo intensa, sensible y especial que podía llegar a ser. Fue mi hermana quien eligió tanto la raza como su nombre, pero fue el tiempo, la convivencia y el amor los que hicieron el resto. Poco a poco, Bobo y yo fuimos creando un lazo muy fuerte, una relación basada en aprender el uno del otro, en entendernos sin necesidad de palabras. Me enseñó a escuchar de verdad. Bobo me enseñó una nueva manera de vivir, crear y aprender junto a mis perros. Y de ahí nace cada diseño que hoy existe, porque todos parten de lo mismo: del vínculo, del amor y de las huellas que dejan en nosotros. Bobo no está físicamente, pero está en cada decisión que tomo, en cada aprendizaje, en cada paso que doy con más...